Pasé por toda una odisea tan sólo para volver a tener acceso a este espacio. ¿Quién lo diría? Estuve a punto de decirle adiós por completo pensando que nunca más lo recuperaría y fue un pequeño viaje interesante. Fue como un vacío. Como si una parte de mi fuera a borrarse para siempre. Porque este espacio es más especial de lo que creí, significa más de lo que llegué a darme cuenta.
Es el lugar al que siempre termino llegando en mis peores momentos.
Es mi catarsis. Mi desahogo. Mi desconsuelo.
Para honrar la tradición, estoy aquí. Atravesando los recuerdos como si fueran un túnel larguísimo lleno de personas con mi nombre que ya no reconozco pero sé que algún día fui.
Creo que esa es la razón por la que sigo enamorada del Internet. En este lugar se escribe con tinta casi permanente.
Hace una hora, venía a profesar el miedo desconcertante que tengo, pero la verdad es que ahora sólo tengo sueño. Pasé por una pequeña larga travesía tan sólo para poder escribir esto y ahora sólo me importa dormir. Si tengo suerte tal vez nunca más despierte. Crucemos los dedos...